• 2026

Tierra Baldía

Nerik M. Piedra

¿Cuáles son las raíces que prenden, qué ramas se extienden en estos pétreos escombros?

-T. S. Eliot, The Waste Land

La pregunta no es sólo literaria, es territorial.

Nerik M. Piedra nace en Tijuana y crece en Tultitlán, Estado de México, en la colonia Sierra de Guadalupe, un territorio marcado durante décadas por la acumulación de desechos. Basureros municipales, deshuesaderos de autos, montañas de llantas y chatarra constituyeron su paisaje cotidiano.

En ese contexto, el espacio baldío dejó de ser vacío. Se convirtió en un organismo. La acumulación y el paso del tiempo generan habitáculos que albergan nuevos cuerpos, estructuras que se visten de maleza, telas desgarradas y plásticos descoloridos por el sol. La ruina no es únicamente decadencia.

Tierra Baldía, entrelaza ese imaginario de Tultitlán con los paisajes de Ensenada. Dos geografías distintas unidas por la tensión entre abandono y luz, en la pintura de Nerik la aridez se convierte en superficie fértil para la imagen. En la penumbra, el ser recibe información que debe codificar; cuando logra comprenderla, surge la luz. La iluminación no niega la ruina. Se posa sobre ella.

Tierra baldía de Nerik no es sólo paisaje urbano. Es memoria, formación y confrontación. Es el intento de encontrar raíces en medio del escombro y de hacer visible la luz intensa que, inevitablemente, posa sobre el paisaje.

Con casi dos meses de residencia en el CRIA, Nerik trabajó para su primera exposición individual, de enero a finales de febrero del 2026.

Ensenada BC, Febrero 2026.

Back to Top

Search For Products

Product has been added to your cart